jueves, 14 de diciembre de 2017

La muralla de Guadalcanal

Y sus cuatro puertas de entrada a la villa
Plano de la muralla

Todos hablamos de la muralla, lo cierto es que apenas quedan unos pequeños trozos de ellas, como los del Pilar de la Cava, la pared de la iglesia, sobre todo la que da a la parte norte, junto a la entrada principal, la puerta de la sacristía, con su arco en forma  de herradura y cuando estamos en el interior, podemos observar perfectamente la anchura de dicha muralla, y como no, la entrada que podemos decir con certeza, puesto que es  la única que en la actualidad se conserva, la del jurado o juraillo, pero ya no podemos decir nada mas de ella. A no ser que nos vayamos al escrito que en su día hizo Don Antonio Gordón  Bernabé, para una revista de feria en la cual nos describe por sus investigaciones como era la muralla de nuestro pueblo.
Corría el año de 713 cuando llegaron por primera vez las tropas de Tarik, que se dirigía a Toledo, tras conquistar Córdoba. Pero anteriormente en el año 712, Muza sube por la vía de la plata, concretamente por Almadén y Monasterio, a conquistar Mérida que lo hace el 30 de Junio del año 713 ayudado por su hijo Abd, el Aris, tras la conquista de Mérida al mes siguiente se dirigen a conquistar todo el territorio del sur de Badajoz, ya terminado la conquista de esa zona se dirigen a Sevilla ya que hubo una sublevación, cuando él marchaba dirección de Sevilla pasó por Guadalcanal en el mes de julio y para sorpresa suya se encontró que este pueblo estaba ya amurallado,  que al parecer fué en épocas romanas pero cuando entraron ellos estaban los visigodos en la población, los cuales no  pusieron resistencias, de todas maneras lo conquistaron , al cual lo bautizaron con el  nuevo nombre de WAD AL KANAL. Ya al poco tiempo  dejaron un destacamento de sus propios soldados por si se levantaban en contra de ellos  los nativos de la población de ese modo controlaban algún alzamiento en contra de ellos mientras que los convertían al islam. No quedó la cosa sola en esa fecha sino que años después  las tribus de los bereberes reconquistaron  de nuevo la población, y fué cuando decidieron de fortificar más aún dicho pueblo para más seguridad, También se encontraron con el cerro Monforte o cerro más fuerte , como queramos nombrarlo, le pasó lo mismo ya estuvieron otras civilizaciones anteriores a ellos, como los Tartesos, Romanos, Celtas, pero ya en el año de  1082 pasó por la localidad Alfonso VI y volvió a conquistar la población y le ocurrió lo mismo no opusieron resistencia alguna a las tropas invasoras, pero duró poco ya en el año 1147 llegan los almohades a Sevilla y posteriormente a Badajoz, y ya llegó la construcción almohade e hicieron la mezquita de dicha ciudad y refuerzan las murallas de  Alcalá de  Guadaira, murallas de Niebla, muralla de alcazaba de Badajoz, muralla de Llerena, alcazaba de Reina, muralla de Guadalcanal incluyendo el alcázar de la misma población,  aún se conservan  vestigios sobre los celtas. Recientemente  en unas obras realizadas en una casa de la localidad se encontró una lápida funeraria  de la época  con su marca del sol radiante. Los visigodos  fueron los últimos bárbaros, posteriormente se asentaron los almohades. Este historiador que nombró a lo primero del texto, ya en sus investigaciones data la aljibe que se encuentra justo en lo alto del  cerro Monforte que se trata de 1650 años antes de Jesucristo.
Pero pasa lo mismo que con lo de la muralla  del pueblo que solo quedan algunos restos de la muralla que lo rodeaban, en cambio el cerro Monforte se puede comprobar  la muralla defensivas de su alcázar que  podemos hoy en día ver con  precisión como estaban situadas, al igual que la aljibe que se conserva a pesar del tiempo trascurrido. Ya asentados los musulmanes en nuestra localidad y todos convertidos al islam aunque pasaría como con los romanos, en la época de los cristianos que se mantendrían ocultos a pesar del tiempo y a esperar a poder salir y pregonar su cristianismo.
El mismo documento nos muestra el escrito por el historiador ya nombrado nos dice las cuatro puertas que tenia la muralla y donde estaban situadas, como son la puerta de los Molinos junto a la calle Luenga, de frente al surtidor de gasolina, la muralla subía por la calle las huertas buscando la entrada  del jurado,  que justo en frente se menciona un mesón en el cual cuentan las crónicas que el ilustre don Miguel de Cervantes se refrescaba el gaznate del buen vino que producía el pueblo de ahí la mención que él hace en diferentes libros del caldo de Guadalcanal como en el libro de Cortadillo y Rinconete, pero no solo quedaba el vino en la población también era el vino deseado por la ciudad de Sevilla, pero anteriormente en el descubrimiento del nuevo mundo también cruzó el Atlántico para que lo degustasen en el nuevo mundo, como las manzanas de nuestras huertas las degustaban los marineros que viajaban en las carabelas y de ese modo poder tener fruta fresca, ya que esta variedad duraba toda la travesía, (esto está en proceso de estudio), ya que pasa lo mismo que con lo de las murallas, pero nuestro vino pasó a la corte española que comenzó a beberlo en el año 1619 por unos comerciantes de nuestro pueblo que lo llevaron como referencia de calidad y buen tomar a dicha corte la cual se quedó impresionada con los caldos de nuestro pueblo. Dicho mesón se llamaba el toro, aún se conserva la estructura no como mesón sino como vivienda particular, justo en frente de dicha puerta que es la única que conservamos en la actualidad, podemos ver la anchura de la muralla, y es mas según se observa es más alta que la calle de la Cava, lo que se llega a la conclusión que tenía que tener una pasarela para poder acceder a la entrada de la población, de ese modo la salvaba el foso natural, enfrente  estaba la al cava o (cava) que era la parte que estaba a las afuera de la muralla que era la parte marginal de la población, para seguir justo dirección por la
calle Camacho, o López de Ayala, hasta llegar al alto donde se junta con la calle Granillos, en ese lugar estaba la tercera puerta que ocurriría lo mismo que en el juraillo ya que la atravesaba el foso  que era el camino de Llerena, para continuar por la calle de Santa Ana, hasta la mezquita o sinagoga que es donde se encuentra actualmente la
iglesia  de Santa Ana,  otro investigador de nuestro pueblo como fué Don Andrés  Mirón, la nombra como sinagoga, para continuar para abajo dirección calle de Juan Pérez que rodeaba la calle de Tres Cruces  hasta que llegaba a la calle nombrada como entrada
Sevilla, en esta puerta en años posteriores como el Medievo estaba puesta la columna para la persona  que tuviese que medir algo cogiese la medida oficial en dicha columna pero tenía que ir acompañado por el alguacil, o mayordomo de la población, a continuación se llegaba a la sinagoga que existía en el sitio conocido como la costanilla, y otros la sitúan en la morería que estaba a las   afuera de la muralla lo que conocemos  actual mente con ese nombre como  La Morería, otra parte que estaba justo a las afuera de la muralla, cuentan que eran las partes marginales del pueblo, por ese motivo se encontraban fuera de lo que era el anillos de dicha muralla, que seguía por el pozo Berruecos.
Calle Águila conocida como calle Pemán  que desemboca a la calle Concepción seguidamente a la calle de Santiago, hasta llegar a la iglesia que estaba el alcázar con su puerta de herradura. En este lugar cuando levantaron los adoquines  por el mal estado que tenían para ponerlos de nuevo salieron los cimientos de dicho alcázar, aun  los recuerdo perfectamente que estaban  justo enfrente de la puerta del reloj bajo de dichos adoquines, pero la muralla continuaba por la calleja de la iglesia hasta que conecta con la calle Luenga abajo hasta llegar de nuevo a la puerta de los Molinos. Todo esto esta detallado por los historiadores ya mencionados.
Pero si nos fijamos en el circulo concéntrico del de la población vemos como aprovechaban los arroyos para poderlos utilizar como fosos naturales, para fortalecer más aun la muralla, los arroyos son los llamados el del venerito, que  baja del puerto del padre Beltrán, hasta dicha calle de Santa Ana, pero no sin antes bajar en forma de cascada cuando llueve por la entrada de la cueva de ese arroyo antes de llegar a la calle ya mencionada, pero tiene otra entrada de agua de lluvia como es el callejón llamado de la Quicla o de Patro que sube al Humilladero del Cristo, que sigue recogiendo agua de los huertos del túnel del puerto de Llerena, para continuar toda la calle hasta que llega junto a la bajada del callejón de la al cava o (cava), para desembocar en la calle de las Huertas.
El otro foso es el que tiene el nacimiento, aunque tiene dos nacimientos como son el que tiene en el alto del camino de San José, que justamente es el camino por donde traían la plata de la mina de pozo rico para poderla fundir en la casa de la encomienda hasta que hicieron los hornos en la propia mina ya que los que hicieron eran de mala calidad y cuando llovía se mojaban y no podían, por ese motivo la traían  al pueblo, pero claro en el camino se perdía mucha plata a pesar de que le ponían el sello de la corona real la solución fué hacer los hornos nuevos y sacar bien la plata. El otro nacimiento del arroyo es el que nace en la cuesta de la orca para hacer enlace justo en el callejón que  da a la entrada a la calle de Santa Ana, y la calle Juan Pérez, con enlace de la calle llamada Cervantes, anteriormente
conocida como Fox, el foso pasa justo por el huerto que linda con la calle de Juan Pérez, para desembocar justo al campo de fútbol, antiguamente, el callejón de la Pedrera, pero también nos podemos fijar como rodeaba la muralla los caminos del pueblo como son el callejón de Tres Picos, que viene de San Benito, y comienza a rodear al pueblo por los lados de las entradas como es la entrada de la puerta de Sevilla, y continua por la calle de Santa Ana para continuar hasta la ermita del Cristo del Humilladero.
Y el otro parte desde la Serenita hasta que llega al alto del camino del Campillo hasta para continuar  a la puerta del cementerio actual, para seguir subiendo por el callejón de los burros muertos que en la antigüedad bajan todas las personas que fallecían en las proximidades de la iglesia de Santa Ana ya que el pueblo estaba dividido en tres distritos como era ya el mencionado , el de Santa María, y el de San Sebastián, por ese motivo las personas que morían en la demarcación de Santa Ana cogían  el camino de las eras hasta conectar  con el callejón de los burros muertos, el camino continua subiendo hasta que llega al alto del descansadero de ganados conocido y nombrado Descansadero del Cristo, hay tenemos claramente como le daban la vuelta al pueblo, menos el que entraba por la puerta de los molinos, que atravesaba la calle Luenga, calle López de Ayala, hasta que salía por la otra puerta que era la entrada, o salida de Llerena  y continuar por la calle Espíritu Santo, en la antigüedad calle Berrocal Grande, este camino está catalogado como vía pecuaria, al igual que los caminos anteriormente nombrados pero en años anteriores eran calzadas romanas como las describía  Plinio el Viejo que fué general  de las tropas romanas, para años posteriores dedicarse al tema de botánica como las  plantas medicinales, pero la antigüedad de dichas calzadas las mandó hacer  en el siglo II  Antonino Pio que ya estaban los romanos asentado en la población.       
Pero no queda ningún documento en los archivos del Ayuntamiento de nuestro pueblo que pueda testificar dicha muralla, solo el escrito de feria, y  otro que escuché un buen día que me dejaron ver y ponía que la muralla fué destruida por medio de que Guadalcanal se vio en la revuelta de la batalla de los comuneros, por ese motivo Carlos V  nos mandó a destruir la muralla comenzando por el sitio conocido como el palacio.
Ya por el año 1649 si que nos nombran las murallas según nuestros abuelos, y todo ocurre por la enfermedad tan terrible como fué  la peste que nos azotó, y decían las crónicas de la época que mandaron a tapiar de nuevo los portillos y entrada a la población para que no saliese nadie de ella  ni entrasen más personas a infectar o que se infectasen, esto es porque en diferente épocas esa enfermedad nos azotó, y es en ese momento que corría el año de 1800 cuando volvió esa terrible enfermedad y comentaron  que tenían que tomar medidas sobre esa enfermedad, pero ya no existía dicha muralla solo se referían nuestros abuelos hacerle frente a la terrible epidemia que en esa época que fué la primera enfermedad la combatieron como ya se ha dicho que se fué tapiando  las entradas y los portillos.
 Pero las investigación que estamos haciendo en estos días del mes de Noviembre del año 2017 en los archivos del ayuntamiento queremos averiguar algunos datos más, pero es imposible sobre esas fechas, solo con seguimos algunos datos sobre nuestros mayores y las leyendas del pueblo.
Pero existir sí que existieron como los vestigios ya mencionados.   



Grupo recuperación de patrimonio de Guadalcanal 
Diciembre 2017

2 comentarios:

  1. Magnífico trabajo, ante todo con la fuerza e inquietud históríca e investigadora de Rafael "Pileta".

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